viernes, 11 de diciembre de 2015

Una de las claves de la felicidad está en tu mano

Cuando tu ambición es mayor que tu talento. Cuando los límites que te pones son del todo incoherentes.
Día a día, en redes sociales como Twitter, Facebook o cualquier otra, se recuerda un concepto. Vemos fotos, frases y discursos en los que se fomenta la motivación, la persecución de tus sueños y la consecución de estos. No rendirse, luchar, todo es posible. Este tipo de conceptos, de estilos de vida quizá, son maravillosos. Poder animar a alguien que está hundido a través de una motivación, una ilusión, un deseo es realmente admirable y, sobre todo, necesario.
Pero, detrás de toda esta buena voluntad, hay un defecto que cada vez es más grande. Cuando no se consigue tu propósito, la frustración aparece, y esta no se va hasta no conseguirlo. ¿Y si nunca ocurre? ¿Y si tu objetivo no está a tu alcance?
Sé que hay personajes públicos, podríamos decir que hasta históricos, que han conseguido cosas inimaginables, cosas que nadie nunca podría haber imaginado. Cuando una persona que proviene de un estatus social bajo, con una infancia problemática y unos recursos escasos consigue convertirse en millonario (ya sea como cantante, actor, o incluso por un invento patentado), se repite hasta la saciedad y se le pone en un pedestal como ídolo y como referente en especial. Ahí quieres llegar tú. Si él puede, tú también, y eso no es del todo así.
¿Qué quiero decir con todo esto? Claro que debemos fijarnos objetivos e ilusiones, pero adaptados a la realidad. Fíjate metas poco a poco, que cada una sea más grande según vayas subiendo, consiguiendo. No es probable que llegues muy lejos si tu objetivo final es tu prioridad. Tampoco es probable que seas feliz con objetivos tan grandes, tan lejanos... Ponte una meta diaria, cercana, verídica. Date el placer de sentir la victoria día a día y no esperar a un futuro al que no haces todo lo que puedes para llegar, o que no sabes cómo. No te dejes caer en la frustración. Todo llega si sabes buscarlo, pero se consigue paso a paso, créeme. Lo conseguirás, con esfuerzo y constancia. Pero, si no lo haces, tienes un gran recorrido detrás, con muchas victorias en tu lista.
Esta es una de las claves de la felicidad diaria. Ponla en práctica y acuéstate todos los días con la sensación de ganador que eres.

No hay comentarios:

Publicar un comentario